
Great Wall Motors lanzó en el mercado local el Tank 300, un SUV con chasis de largueros, tracción 4×4 con reductora, bloqueos de diferencial, motor 2.0 turbo de 217 HP y una garantía inédita para su mecánica.
El mercado argentino de vehículos chinos suma un nuevo protagonista, pero esta vez no se trata de un SUV urbano ni de una pickup: GWM ya comercializa en el país el Tank 300, un todoterreno de diseño clásico, mecánica robusta y fuerte orientación off-road. Con este lanzamiento, Great Wall Motors amplía su presencia local y suma a Tank, su submarca especializada en vehículos de aventura, dentro de una estrategia que ya incluye a Haval, ORA y Poer.
El modelo llega a la Argentina en una única versión, con precio sugerido de USD 51.900. En el sitio oficial de GWM Argentina también figura una bonificación especial que lleva el valor a USD 50.900, según la información publicada por la marca.
Un SUV chino con receta todoterreno clásica
El Tank 300 se diferencia de buena parte de los SUV chinos que llegaron al país por su enfoque. No busca ser solamente un vehículo familiar con estética aventurera, sino un 4×4 con arquitectura tradicional: chasis de largueros, tracción integral desconectable, caja reductora y bloqueos de diferencial.
Mide 4.760 mm de largo, 1.930 mm de ancho, 1.903 mm de alto y cuenta con una distancia entre ejes de 2.750 mm. Además, ofrece un despeje de 224 mm, capacidad de vadeo de 700 mm, ángulo de ataque de 34° y ángulo de salida de 33°, cifras que lo colocan dentro del universo de los todoterreno reales.

Estéticamente, el Tank 300 apuesta por una imagen robusta y retro. Su silueta cuadrada, los faros redondos full LED, los guardabarros ensanchados, la rueda de auxilio montada sobre el portón trasero y los paragolpes de impronta off-road remiten a modelos clásicos del segmento, pero con una interpretación moderna y tecnológica.
Motor 2.0 turbo, caja ZF y tracción 4×4 con reductora
Debajo del capot, el GWM Tank 300 utiliza un motor naftero 2.0 turbo de cuatro cilindros, con inyección directa, que entrega 217 HP y 380 Nm de torque. Está asociado a una caja automática ZF de ocho marchas con convertidor de par.
La tracción es 4×4 desconectable, con modos 2H, 4H y 4L. En la práctica, esto permite circular en tracción trasera para ciudad o ruta, activar la doble tracción alta para superficies de baja adherencia y utilizar la reductora para terrenos más exigentes, como barro, piedras, arena, pendientes o caminos muy deteriorados.
El conjunto se completa con bloqueo de diferencial de accionamiento eléctrico Eaton, seis modos de conducción off-road, control crucero off-road y asistente de giro Tank Turn, una función pensada para mejorar la maniobrabilidad en espacios reducidos fuera del asfalto.
Interior tecnológico y completo equipamiento
Aunque su estética exterior remite a los todoterreno tradicionales, puertas adentro el Tank 300 muestra una propuesta mucho más moderna. El SUV incorpora tablero digital de 12,3 pulgadas, pantalla multimedia también de 12,3 pulgadas, asientos tapizados en cuero napa, butacas delanteras con regulación eléctrica, calefacción y ventilación, climatizador bizona, techo solar, iluminación ambiental y sistema de sonido Infinity con ocho parlantes y subwoofer.

La idea de GWM es combinar aptitud off-road con un nivel de confort más cercano al de un SUV premium. Por eso, el Tank 300 no se presenta solamente como una herramienta para travesías o uso rural, sino también como una alternativa para quienes buscan un vehículo distintivo para el uso diario.
Seguridad y asistencias a la conducción
En seguridad, el Tank 300 llega con una dotación amplia. La marca informa seis airbags, cámara 360°, control crucero adaptativo y diferentes sistemas de asistencia a la conducción.
Entre los elementos destacados figuran frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, luces altas automáticas, aviso de precolisión trasera, detector de punto ciego, control de estabilidad, control de tracción, monitoreo de presión de neumáticos, control de descenso en pendientes y asistencia al arranque en pendiente.
También cuenta con ocho sensores de estacionamiento delanteros y traseros, monitor de fatiga del conductor, reconocimiento de señales de tránsito, asistencia en tráfico, control crucero inteligente y sistemas específicos para uso fuera del camino.
Una garantía que busca marcar diferencia
Uno de los puntos más llamativos del lanzamiento es la garantía. GWM ofrece seis años o 200.000 kilómetros para el vehículo y una cobertura de diez años o 1.000.000 de kilómetros para motor y transmisión, aunque esta última no es transferible.
En un mercado donde las marcas chinas todavía trabajan para consolidar confianza en materia de posventa, repuestos y durabilidad, este esquema de garantía aparece como un argumento comercial fuerte. No solo busca respaldar al producto, sino también reducir una de las barreras de entrada para quienes todavía miran con cautela a los nuevos jugadores asiáticos.
Un rival chino para el mundo off-road
Con el Tank 300, GWM entra en un segmento muy específico: el de los SUV con verdadera capacidad todoterreno. A diferencia de los crossovers urbanos, este modelo apunta a usuarios que valoran la tracción 4×4 real, la reductora, los ángulos off-road, la robustez estructural y una estética aventurera más marcada.
Por precio, equipamiento y configuración, el Tank 300 buscará seducir a quienes miran alternativas todoterreno de marcas tradicionales, pero también a un público nuevo que quiere diseño, tecnología y diferenciación. Su llegada refuerza además una tendencia cada vez más clara: las automotrices chinas ya no compiten solamente por precio, sino también por especialización, equipamiento y propuestas de nicho.
GWM amplía su mapa en Argentina
El desembarco del Tank 300 suma una nueva pieza al crecimiento de GWM en el país. Great Wall Motors ya venía posicionándose con SUV híbridos bajo la marca Haval, eléctricos con ORA y pickups con Poer. Ahora, con Tank, incorpora una línea de productos más emocional, pensada para aventura, off-road y usuarios que buscan un vehículo con personalidad propia.
La llegada de este modelo también confirma que el mercado argentino está entrando en una nueva etapa para los autos chinos. Ya no se trata únicamente de modelos accesibles o de alternativas racionales frente a marcas tradicionales: cada vez aparecen más productos con identidad definida, alto nivel de tecnología y propuestas enfocadas en segmentos concretos.
En ese escenario, el GWM Tank 300 se presenta como uno de los lanzamientos chinos más singulares del año: un SUV con estética retro, alma 4×4, mecánica turbo, equipamiento abundante y una garantía que busca transmitir respaldo. Un todoterreno que llega para demostrar que China también quiere jugar fuerte fuera del asfalto.



