BYD prepara un nuevo Dolphin para la Argentina: sería híbrido enchufable y superaría los 1.000 km de autonomía

La filial local anticipó que la próxima incorporación a la familia Dolphin no sería otro eléctrico puro. Todas las miradas apuntan al nuevo Dolphin G DM-i, un hatchback compacto presentado en Europa con hasta 105 kilómetros de autonomía eléctrica y más de 1.000 kilómetros de alcance combinado.
BYD comenzó a revelar algunas de las novedades que podrían ampliar su gama argentina. La más reciente involucra a la familia Dolphin, uno de los nombres más reconocidos dentro del catálogo global de la automotriz china.
Según informó Auto X, representantes de la filial local anticiparon que, cuando llegue un nuevo integrante de la familia Dolphin, la elección no recaería sobre otra variante completamente eléctrica, sino sobre un modelo híbrido enchufable. La empresa no confirmó una fecha de lanzamiento ni identificó oficialmente el vehículo, aunque el principal candidato sería el nuevo BYD Dolphin G DM-i presentado recientemente en Europa.
La eventual incorporación representaría un movimiento importante para la estrategia de BYD en la Argentina. Actualmente, la marca comercializa vehículos eléctricos como el Dolphin Mini y el Yuan Pro, junto con una gama creciente de híbridos enchufables integrada por modelos como el Song Pro DM-i, el ATTO 2 DM-i, la pick-up Shark y el Seal U DM-i.
No sería el Dolphin eléctrico conocido en otros mercados
Dentro de la familia internacional de BYD existen varios vehículos que utilizan la denominación Dolphin, pero pertenecen a categorías diferentes.
El Dolphin Mini vendido en la Argentina es conocido en Europa como Dolphin Surf y se posiciona como un modelo urbano del segmento A. Por encima aparece el Dolphin eléctrico tradicional, un hatchback más grande encuadrado dentro del segmento C.

El nuevo Dolphin G DM-i ocupa una posición intermedia. Fue desarrollado como un hatchback de cinco puertas para el segmento B y se diferencia de los otros integrantes de la familia por utilizar un sistema híbrido enchufable en lugar de una propulsión completamente eléctrica. BYD lo presenta como el primer modelo de su categoría en Europa equipado con esta tecnología.
Por eso, su eventual llegada no reemplazaría necesariamente al Dolphin Mini. Podría ampliar la familia con una alternativa de mayores dimensiones, más autonomía y mayor versatilidad para viajes largos.
Cómo es el nuevo BYD Dolphin G DM-i
El Dolphin G DM-i mide 4,16 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,57 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,61 metros. Estas dimensiones lo ubican entre los hatchbacks compactos del segmento B, aunque su tamaño interior y capacidad de carga se acercan a vehículos de categorías superiores.
El baúl ofrece 425 litros, incluyendo un compartimiento de 45 litros debajo del piso. Al abatir los asientos traseros, la capacidad puede ampliarse hasta los 1.225 litros.
En términos de diseño, mantiene algunos rasgos de la familia Ocean de BYD, con líneas suaves, ópticas integradas y una barra luminosa trasera que recorre el ancho del vehículo. Dependiendo de la versión, puede equipar llantas de 16 o 18 pulgadas.
El interior incorpora un instrumental digital de 8,8 pulgadas y una pantalla multimedia que puede ser de 10,1 o 12,8 pulgadas. Las variantes más equipadas suman cámara de visión 360 grados, techo panorámico, cargador inalámbrico, acceso mediante teléfono con tecnología NFC, sistema de proyección de información sobre el parabrisas y servicios integrados de Google.
Dos baterías y hasta 105 kilómetros en modo eléctrico
El sistema de propulsión combina un motor naftero de cuatro cilindros y 1.5 litros con un motor eléctrico delantero. Este último desarrolla 163 CV y 210 Nm, mientras que la potencia total del conjunto varía entre 176 y 212 CV, según la versión.
BYD ofrece el Dolphin G DM-i en Europa con dos capacidades de batería Blade de química LFP.
La versión de entrada utiliza una batería de 7,42 kWh, con la que puede recorrer hasta 40 kilómetros en modo completamente eléctrico bajo el ciclo WLTP. Su autonomía total declarada, combinando la carga de la batería y el tanque de combustible, alcanza los 1.020 kilómetros.
Las versiones superiores incorporan una batería de 18,3 kWh. En este caso, la autonomía eléctrica aumenta hasta los 105 kilómetros y el alcance combinado llega a los 1.040 kilómetros.
Esta última configuración podría resultar especialmente atractiva para el mercado argentino. Con una carga domiciliaria diaria, muchos desplazamientos urbanos podrían realizarse sin utilizar combustible, mientras que el motor naftero permitiría encarar viajes largos sin depender exclusivamente de una red de cargadores.
Cómo funciona la tecnología DM-i
A diferencia de algunos híbridos convencionales, el sistema DM-i de BYD prioriza el funcionamiento eléctrico. En la mayoría de las situaciones, el motor eléctrico es el encargado de impulsar las ruedas, mientras que el motor naftero trabaja principalmente como generador o como apoyo cuando el sistema requiere mayor potencia.
El conductor puede seleccionar un modo completamente eléctrico o permitir que el vehículo administre automáticamente la interacción entre ambos sistemas.

Cuando la batería tiene suficiente carga, el Dolphin G DM-i puede circular como un eléctrico. Cuando el nivel de energía disminuye o se necesita realizar un trayecto más largo, el motor a combustión entra en funcionamiento para generar electricidad o colaborar directamente con la propulsión.
La compañía declara un consumo ponderado de entre 1,4 y 2,6 litros cada 100 kilómetros, según la batería y la configuración elegida. Estos valores se obtienen con la batería cargada y bajo el ciclo de homologación europeo WLTP, por lo que el resultado real dependerá del uso, la frecuencia de recarga y las condiciones de manejo.
También puede utilizar carga rápida
La variante con batería de 7,42 kWh admite carga en corriente alterna a una potencia de hasta 3,3 kW. La recuperación desde el 15% hasta el 100% requiere poco menos de tres horas.
Las versiones equipadas con la batería de 18,3 kWh elevan la potencia de carga en corriente alterna hasta 6,6 kW y agregan la posibilidad de utilizar corriente continua a un máximo de 39 kW. En un cargador compatible, la batería puede pasar del 10% al 80% en aproximadamente 26 minutos.
Estas versiones también incorporan la función V2L, que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar dispositivos eléctricos externos con una potencia de hasta 3,3 kW.
Una posible respuesta para el mercado argentino
La decisión de priorizar una versión híbrida enchufable antes que otro Dolphin completamente eléctrico sería coherente con la evolución reciente de la gama local de BYD.
La marca inició su operación argentina con productos eléctricos como el Dolphin Mini y el Yuan Pro, pero posteriormente amplió su presencia en el terreno de los híbridos enchufables. El ATTO 2 DM-i, por ejemplo, fue presentado localmente como una alternativa para quienes buscan una experiencia de conducción mayormente eléctrica, pero todavía necesitan una autonomía amplia para viajar sin depender de la infraestructura de carga.
El Dolphin G DM-i trasladaría esa misma fórmula a una carrocería hatchback. Además, podría ocupar un espacio todavía poco desarrollado en la Argentina: el de los autos compactos híbridos enchufables, actualmente dominado por SUV y modelos de mayor tamaño.
Su batería permitiría cubrir recorridos urbanos cotidianos en modo eléctrico, mientras que el motor naftero eliminaría buena parte de la ansiedad asociada a la autonomía durante viajes interurbanos.
Qué falta conocer para la Argentina
Por ahora, BYD Argentina no confirmó oficialmente que el futuro integrante de la familia será el Dolphin G DM-i. Tampoco comunicó fecha de lanzamiento, versiones, equipamiento, origen de importación ni precios.
En caso de concretarse su llegada, también habrá que determinar cuál de las dos configuraciones de batería será elegida. La variante de 7,42 kWh podría permitir un posicionamiento más accesible, aunque su autonomía eléctrica se limita a 40 kilómetros. La de 18,3 kWh ofrecería una propuesta más completa, con 105 kilómetros eléctricos, carga rápida y función V2L.
Otro aspecto central será su ubicación dentro de la gama. El Dolphin G DM-i debería posicionarse por encima del Dolphin Mini eléctrico y posiblemente cerca del ATTO 2 DM-i, aunque con una carrocería hatchback y un enfoque diferente.
El próximo paso de la familia Dolphin
La posible llegada del Dolphin G DM-i marcaría una nueva etapa para BYD en la Argentina. La compañía ya logró instalar al Dolphin Mini entre las principales referencias del incipiente mercado eléctrico local y ahora buscaría aprovechar ese reconocimiento para ampliar la familia hacia una tecnología más flexible.
El nuevo modelo combina el manejo silencioso y la posibilidad de uso cotidiano de un eléctrico con la autonomía de un vehículo que también cuenta con motor naftero. Esa fórmula podría convertirlo en una alternativa atractiva para usuarios interesados en la electrificación, pero que todavía no están dispuestos a depender exclusivamente de una batería.
Hasta que se produzca un anuncio oficial, su desembarco deberá considerarse una posibilidad y no un lanzamiento confirmado. Sin embargo, el anticipo realizado por la filial argentina y la reciente presentación internacional del Dolphin G DM-i permiten ubicarlo como uno de los candidatos más firmes para la próxima ampliación de la gama de BYD en el país.



