Yutong desembarca en Argentina con buses a GNC, eléctricos y un 2026 que promete más unidades
La marca china, representada en el país por el Grupo GEP, ya entregó más de 30 buses a GNC en lo que va del año y prepara nuevas novedades para los próximos meses.
Yutong, uno de los mayores fabricantes chinos de buses y vehículos comerciales, busca consolidar su presencia en Argentina durante 2026. La marca, representada localmente por el Grupo GEP, ya comercializa buses urbanos eléctricos, buses a GNC y el camión liviano eléctrico T5, con una estrategia enfocada en movilidad sustentable, transporte público y soluciones B2B.
En lo que va del año, la compañía ya entregó más de 30 unidades de su bus a GNC, un dato que marca el crecimiento de esta tecnología dentro del transporte urbano argentino. Según explicó Nicolás Muñoz, gerente general de COLGAS, empresa del Grupo GEP y representante de Yutong, el producto ya opera desde el año pasado en algunas de las principales líneas del país y se perfila como una alternativa con proyección.
El ejecutivo destacó que ya están llegando nuevas unidades y que en los próximos meses se sumarán más vehículos, por lo que desde la compañía anticipan que 2026 será “un gran año” para los buses de Yutong en el mercado local.

Uno de los puntos fuertes de la ofensiva de Yutong en Argentina es su bus urbano a GNC. Este modelo cuenta con motor Euro V, un tiempo de carga estimado de entre 15 y 20 minutos y una autonomía aproximada de 300 kilómetros, características que lo vuelven especialmente atractivo para operaciones urbanas de alta rotación.
La marca también viene avanzando con pruebas de sus buses eléctricos. De acuerdo con la información difundida por la compañía, los vehículos completaron ensayos en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de San Juan, mientras que el bus a GNC fue probado en Rosario. El objetivo fue evaluar el rendimiento en distintos terrenos, climas y recorridos reales de operación.
En el caso del bus eléctrico, Yutong equipa una motorización de 350 kW y baterías de fosfato de hierro y litio. La autonomía declarada también ronda los 300 kilómetros, con un tiempo de carga cercano a las dos horas, una configuración pensada para cubrir recorridos urbanos con menores emisiones locales y menor ruido operativo.
Además de los buses, Yutong Argentina también empieza a explorar el segmento de camiones livianos eléctricos con el T5. Este modelo, presentado localmente en Expoagro, está orientado especialmente a clientes corporativos y operaciones B2B. Cuenta con motor eléctrico de 120 kW, 470 Nm de torque y una autonomía aproximada de 300 kilómetros.

La estrategia local de Yutong se apoya en una tendencia más amplia: el crecimiento de las marcas chinas en el transporte comercial y en la movilidad de nueva energía. A nivel global, la compañía ofrece una gama de buses y autocares de entre 5 y 18 metros, con aplicaciones urbanas, interurbanas, turísticas, escolares y de movilidad especial.
Según la información institucional de Yutong Argentina, la marca exportó más de 100.000 autobuses a más de 100 países y regiones, y superó las 190.000 unidades vendidas de buses de nueva energía. Ese respaldo internacional es uno de los argumentos con los que busca ganar espacio en un mercado argentino que empieza a mirar con más atención las alternativas al diésel tradicional.

Para el transporte público local, la llegada de más unidades a GNC y eléctricas puede abrir una nueva etapa de renovación tecnológica. La transición no depende solo del producto: también requiere infraestructura, mantenimiento especializado, financiamiento y decisión operativa por parte de empresas y jurisdicciones. Pero el avance de Yutong confirma que los fabricantes chinos ya no miran a la Argentina solo como un mercado de autos particulares, sino también como una plaza estratégica para buses, camiones y soluciones de movilidad sustentable.
Con nuevas unidades en camino, pruebas ya realizadas y un line-up que podría ampliarse en el futuro, Yutong se prepara para jugar un rol cada vez más visible en el transporte argentino. La pregunta ahora será hasta dónde puede crecer esta tecnología en un sistema que necesita renovar flotas, reducir emisiones y mejorar costos operativos.



