
El recall alcanza a unidades de los modelos Tang y Yuan Pro fabricadas en China entre 2015 y 2022. Si bien la medida corresponde al mercado chino, uno de los modelos involucrados también se comercializa en Argentina.
BYD, uno de los fabricantes chinos de vehículos electrificados de mayor crecimiento global, anunció un llamado a revisión que involucra a 115.783 unidades en China por posibles defectos relacionados con la seguridad. La medida alcanza a dos modelos de su gama electrificada: el SUV híbrido enchufable Tang y el eléctrico Yuan Pro.
Según la información difundida por la Administración Estatal de Regulación del Mercado de China, el recall se divide en dos campañas. La primera afecta a 44.535 unidades del BYD Tang fabricadas entre el 28 de marzo de 2015 y el 28 de julio de 2017. En este caso, el inconveniente está vinculado con el controlador del motor de accionamiento, donde un problema de diseño y selección de componentes podría provocar un funcionamiento anormal durante el uso.

En situaciones extremas, esta falla podría generar daños en la placa de circuito y afectar el modo de conducción eléctrica pura del vehículo, lo que representa un riesgo para la seguridad. Para corregirlo, la marca realizará una actualización de software en los concesionarios autorizados, modificando el método de descarga del sistema.
La segunda campaña involucra a 71.248 unidades del BYD Yuan Pro, un SUV 100% eléctrico producido entre el 6 de febrero de 2021 y el 5 de agosto de 2022. En este caso, el problema está relacionado con una posible instalación incorrecta de la junta de sellado de la batería de potencia, lo que podría reducir su capacidad de aislamiento.
De acuerdo con el reporte, una conducción prolongada a alta velocidad sobre superficies con agua podría permitir el ingreso de líquido al paquete de baterías, comprometiendo su aislamiento y, en casos extremos, reduciendo la potencia disponible. La solución prevista por BYD será la aplicación de un sellador especial para reforzar la carcasa de la batería y recuperar su impermeabilidad.
Aunque el llamado a revisión corresponde al mercado chino, el caso tiene un punto de contacto con Argentina: el Yuan Pro forma parte de la oferta con la que BYD inició su desembarco comercial en el país, junto con el Dolphin Mini y el Song Pro híbrido enchufable. La llegada de la marca se apalancó en el nuevo régimen argentino para la importación de vehículos electrificados, que permite el ingreso de unidades eléctricas e híbridas con beneficios arancelarios.
Por el momento, la información disponible no indica que la campaña de revisión tenga alcance sobre unidades comercializadas en Argentina. Sin embargo, el caso vuelve a poner en primer plano la importancia de la posventa, el seguimiento técnico y la trazabilidad de los vehículos electrificados, especialmente en mercados donde las marcas chinas están expandiendo rápidamente su presencia.
Los recalls son procedimientos habituales dentro de la industria automotriz y no necesariamente implican una falla masiva en todos los vehículos afectados. Funcionan como una herramienta preventiva: cuando una automotriz detecta una posible falla de diseño, fabricación o montaje, convoca a los propietarios para revisar o reparar las unidades sin costo.
Para BYD, que atraviesa una etapa de fuerte expansión internacional, este llamado a revisión representa un desafío reputacional, pero también una prueba para su estructura de servicio y respuesta técnica. En un contexto donde los autos eléctricos e híbridos ganan terreno, la seguridad de las baterías y la capacidad de las marcas para responder ante eventuales fallas serán factores cada vez más relevantes para los consumidores.