King Long acelera la transición: La renovación china que marca un cambio en los colectivos porteños

La empresa incorporó 150 unidades fabricadas en China para renovar las líneas 65 y 151, en una inversión de USD 45 millones que anticipa el nuevo escenario del transporte urbano en CABA.
La transición energética del transporte público porteño empieza a tener protagonistas concretos. Grupo Metropol presentó sus nuevos colectivos King Long XMQ6127G propulsados 100% a Gas Natural Comprimido, una apuesta que apunta a renovar la flota de las líneas 65 y 151, dos recorridos que operan íntegramente dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
La operación contempla la incorporación de 150 unidades fabricadas por la automotriz china King Long, con una inversión estimada en USD 45 millones. Dos de esos colectivos fueron exhibidos en el playón de la empresa en Barracas durante una presentación que reunió a directivos de Metropol, representantes de King Long, autoridades porteñas y medios especializados.
El modelo elegido es el King Long XMQ6127G, una unidad urbana pensada para operaciones de alta demanda y equipada con motorización a GNC. Según la información difundida durante la presentación, estos colectivos reemplazarán a la flota actual de las líneas 65 y 151, consolidando una de las renovaciones más relevantes del transporte urbano argentino de los últimos años.

La decisión de Metropol no se explica solo por la renovación de unidades. También se inscribe dentro de un cambio regulatorio que ya tiene fecha: a partir del 1° de enero de 2027, todos los colectivos 0 km que se incorporen al transporte colectivo de pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires deberán contar con motorización a GNC o eléctrica. Las unidades diésel actualmente habilitadas podrán continuar funcionando hasta cumplir su antigüedad máxima.
En ese contexto, los King Long de Metropol funcionan como una primera muestra de lo que podría venir para otras líneas porteñas. La Ciudad busca avanzar hacia una movilidad más limpia y eficiente, mientras las empresas comienzan a evaluar alternativas al diésel tradicional en un sistema que históricamente tuvo una fuerte dependencia de esa tecnología.
Desde el punto de vista ambiental, los colectivos a GNC prometen una operación con menor impacto urbano. De acuerdo con la información presentada, esta tecnología permite reducir material particulado, disminuir óxidos de nitrógeno y alcanzar hasta un 25% menos de emisiones de CO₂ por kilómetro frente a unidades convencionales.
Pero la renovación también implica un cambio operativo. Para abastecer a la nueva flota, Metropol avanzó con una estación de carga propia de alta capacidad, una decisión clave para sostener el funcionamiento diario de 150 unidades a GNC. Según reportes del sector, la instalación puede procesar hasta 20.000 metros cúbicos por día, ya que la infraestructura existente no alcanzaba para cubrir semejante demanda.
La llegada de King Long también confirma el avance de los fabricantes chinos en el transporte público argentino. En los últimos años, China dejó de aparecer solo como proveedor de autos eléctricos o híbridos para comenzar a ganar espacio en buses urbanos, camiones livianos y soluciones de movilidad masiva. En este caso, la operación con Metropol le permite a King Long ingresar con una flota de alto volumen en uno de los sistemas de transporte más importantes del país.

La presentación incluyó además algunos detalles de diseño y configuración. Las unidades mostradas tenían diferencias en la ubicación de los tanques de gas sobre el techo y en el sistema de aire acondicionado, como parte de las pruebas para equilibrar pesos entre los ejes delantero y trasero. También se destacó la posibilidad de personalización que ofrece el fabricante, desde cámaras y sistemas de seguridad hasta tapizados, ópticas, cantidad de asientos y asistencias a la conducción.

Para Metropol, la inversión representa un paso fuerte hacia una operación más moderna, eficiente y alineada con las nuevas exigencias ambientales de la Ciudad. Para el mercado, en cambio, marca algo más grande: la llegada de una nueva etapa en la que las empresas de colectivos deberán elegir entre gas, electricidad y nuevas tecnologías para renovar sus flotas.
El desafío no será únicamente comprar unidades nuevas. También será adaptar talleres, capacitar personal, desarrollar infraestructura de carga, asegurar repuestos y sostener una operación confiable en el día a día. Si el plan funciona, las líneas 65 y 151 podrían convertirse en un caso testigo de reconversión tecnológica dentro del AMBA.
En una ciudad donde el colectivo sigue siendo uno de los ejes principales de la movilidad cotidiana, la llegada de 150 King Long a GNC no es apenas una novedad de flota: es una señal concreta de hacia dónde empieza a moverse el transporte público porteño.



